PROGRAMA VIII

Segunda Temporada 2019

ORQUESTA FILARMÓNICA DE
BOCA DEL RÍO

 

Jorge Mester Director Artístico

Viernes 13 de diciembre 20:00 horas.
Foro Boca

PROGRAMA VIII

Ludwig Van Beethoven
Sinfonía No. 1 en Do mayor, Op. 21
-Adagio molto. Allegro con brio
-Andante cantabile con moto
-Menuetto-Allegro molto e vivace
-Finale: Adagio-Allegro molto e vivace

Duración aproximada: 27 minutos

INTERMEDIO

Ludwig Van Beethoven
Sinfonía No. 9 en Re menor, Op. 125, «Coral» -Allegro ma non troppo, un poco maestoso
-Scherzo; molto vivace
-Adagio molto e cantabile
-Finale: Allegro assai; Vivace; Andante; Maestoso

Duración aproximada: 70 minutos

Yamel Domort, soprano
Gabriela Beltrán, mezzosoprano
Nahúm Sáenz, tenor
Genaro Sulvarán, barítono
L.A. Daiku, Jeffrey Bernstein, director
Camerata Coral de la Facultad de Música UV, Noé Josafat García Melo, director

Jorge Mester, Director artístico

Jorge Merster

Jorge Mester Director artístico

El maestro mexicano Jorge Mester es reconocido internacionalmente como un director de primer nivel, respetado por la excelencia y prominencia que aporta a toda organización que dirige.
    En julio de 2006, fue invitado a regresar como Director Musical de la Orquesta de Louisville, cargo que ocupó con anterioridad durante doce años (1967-1979). Ha sido Director Musical de la Sinfónica de Pasadena durante veinticinco años (1985-2010) y Director Musical de la Filarmónica de Naples (2004-2012).
    Mester es también Director Laureado del prestigioso Festival de Música de Aspen, que encabezó como Director Musical durante veintiún años a partir de 1970-1991. Como académico, se desempeñó como director del Departamento de Dirección de la Juilliard School, en Nueva York, durante la década de 1980.
    Fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica de West Australia, en Perth, y Director Principal invitado tanto de la Adelaide Symphony como de la St. Paul Chamber Orchestra. Fue Director Artístico de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México entre 1998 y 2002. Anteriormente, como Director Musical impuso su sello único en el Festival Casals de Puerto Rico.
    Como director invitado se ha presentado al frente de la Boston Symphony Orchestra, Philadelphia Orchestra, Royal Philharmonic Orchestra de Londres, New York City Opera, Orquesta Sinfónica de Ciudad del Cabo, Orquesta de Cámara de Lausana (Suiza), Ópera de Sídney, Festival de Spoleto y la Washington Opera, por mencionar solo algunas.
    En 1985 recibió el prestigioso Premio Ditson de dirección orquestal, que otorga la Universidad de Columbia por el impulso a la música americana. Otros ganadores de los premios Ditson incluyen a Leonard Bernstein, Eugene Ormandy y Leopold Stokowski. Ha sido profesor de varias generaciones de directores, incluyendo a James Conlon, Dennis Russell Davies, Andreas Delfs, JoAnn Falletta y John Nelson. Además, ha impulsado desde el inicio de sus carreras a artistas que hoy cuentan con un sólido prestigio internacional como Midori, Renée Fleming, Nadja Salerno-Sonnenberg, Cho-Liang Lin y Robert McDuffie.
    Como reconocimiento a su elogiable labor y notable trayectoria, se ha asignado su nombre a la Sala Principal del Foro Boca.

Yamel Domort, Soprano

Yamel Domort, Soprano

Soprano mexicana, representante artística de la Secretaría de Marina-Armada de México, es Licenciada en Canto por el Conservatorio Nacional de Música de México, donde se formó bajo la tutela de Liliana Gómez Arzapalo y Francisco Araiza. Ha sido ganadora de múltiples concursos de canto nacionales e internacionales, como el Concurso Internacional de Canto «Sinaloa 2018», el Premio Nacional de la Ópera de Bellas Artes 2018 y el Concurso Ópera de San Miguel. Durante septiembre de 2019 cantó repetidamente el papel protagónico principal en «Aída» de Verdi en Atenas, Grecia, con la Orquesta Filarmónica de Atenas.; en Alemania, en el castillo de Merode, Aachen, y el pasado mes de junio en el Festival Internacional de Arte con la Orquesta Filarmónica de Toluca, en Atizapán México.
    En años anteriores, ha interpretado roles verdianos en óperas importantes como «Abigaille» y «Nabucco» por cuatro veces consecutivas. Otros roles operísticos en los que ha destacado son «Las bodas de Fígaro» como Rosina, «Rinaldo» en el papel de Almirena con la Orquesta Capella Barroca de México dirigida por Horacio Franco; «Don Giovanni» en el rol de Donna Elvira, y «Romeo y Julieta» en el papel principal femenino.
    Destacada solista en conciertos, oratorios y sinfonías en México, los Estados Unidos, Europa y Oriente Medio, la soprano Yamel Domort ha sido embajadora mexicana del arte del canto.

Gabriela Beltrán Ramos, Mezzosoprano

Gabriela Beltrán Ramos, Mezzosoprano

Nacida en Xalapa, Veracruz, México inició sus estudios profesionales en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana y es graduada con distinción del Conservatorio Real de Bruselas, bajo la tutela de la maestra Lena Lootens. Ha tomado clases magistrales de canto con Genaro Sulvarán, Ana Luisa Méndez, Udo Reinemann, Peter Shreier, Maja Urbanek, Bernardo Villalobos y Rogelio Riojas. Entre sus maestros de música de cámara están Herminio Sánchez de la Barquera, Rafael Palacios, Jan Vande Weghe, Inge Spinette, Etienne Siebens , Luc Loubry y Thomas Dieltens.
    Ha tenido la oportunidad de trabajar con la Orquesta Sinfónica de Xalapa interpretando el Segundo espíritu en «La flauta mágica» dirigida por Carlos Miguel Prieto. En junio de 2008 participó junto a la Orquesta Sinfónica de Juventudes en Cusco, Perú, cantando la parte solista de la contralto para «Gloria» de Vivaldi y dirección de Parsival Modolo. Participó activamente en el Proyecto «Collegium Musicum», organizado por Rafael Palacios y Herminio Sánchez de la Barquera interpretando la Cantata 78 de Johann Sebastian Bach.
    Durante su estancia en Bélgica tuvo la oportunidad de brindar diferentes recitales de lied, ópera y oratorio con títulos como «A Ceremony of Carols», «Four Russian Peasant Songs» y «Tonadillas españolas» de Enrique Granados, así como las «Siete canciones españolas» de Manuel de Falla. Participó en Proyecto Internacional Phoenix interpretando el papel de Fiorina en «Alina Regina di Golconda». En febrero de 2013 presentó «La mulata de Córdoba» en la ciudad de Veracruz. Ha interpretado el rol solista de contralto en «La Pasión según San Juan» como parte del proyecto de Música Barroca presentado por la Orquesta Sinfónica de Xalapa, así como el rol de Mercedes en «Carmen» y la parte alto para «El Mesías» de Haendel.
    Recientemente participó con la compañía A Tempo cantando Flora en «La Traviata». Como primera audición en Xalapa, interpretó las ¨Lamentaciones para Viernes Santo», Anita en «West Side Story» y la Sinfonía 2 de Mahler con la Filarmónica de Xalapa. Formó parte de «San Miguel Institute of Bel Canto» en la edición de 2018; fue solista en el Requiem de Mozart con la Orquesta del ISMEV y forma parte de la Compañía Arpegio interpretando «Carmen» en el Lunario del Auditorio Nacional. Interpretará Rosina en el Master Internazionale di Avviamento Lirico Varna 2019 para «El barbero de Sevilla».
    Actualmente se desempeña como catedrático de la Facultad de Musica de la Universidad Veracruzana.

Nahúm  Sáenz, Tenor

Nahúm Sáenz, Tenor

Originario de la ciudad de Chihuahua, inicia sus estudios de canto y piano como becario en el Conservatorio de Música de su Estado. En el año 2010 ingresa como becario al coro de la Opera de Sinaloa. Miembro del Taller de Opera de Sinaloa Becario (periodo 2011-2013), es parte de la segunda generación de cantantes egresados de dicho programa.
    Entre sus roles interpretativos se encuentran los mozartianos Ferrando, Don Ottavio y Tamino para «Così fan tutte», «Don Giovanni» y «La flauta mágica», respectivamente; Rinuccio en «Gianni Schicchi» de Puccini, Alfredo para «La Traviata» de Verdi, Arlecchino en «Pagliacci» de Leoncavallo, Nemorino en «Elíxir de amor» y Ernesto para «Don Pasquale», ambas de Donizetti; y el Conte Almaviva en «El barbero de Sevilla» de Rossini, entre otros.
    En 2014 debuta en el Palacio de Bellas Artes de México con el rol de Aret en la ópera «Phillemon und Baucis» de Franz Joseph Haydn, en su estreno en México, acompañado por la Orquesta de Cámara de Bellas Artes bajo la batuta de José Luis Castillo. Finalista del Houston Grand Opera Studio, es invitado a participar como solista en la gala operística celebrada en el marco de clausura del Festival Internacional Cervantino 2012-2013; en el Carnaval de Mazatlán y Festival de la Juventud Sinaloa acompañado por la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes y Enrique Patrón de Rueda. Sáenz ha participado en las ediciones 2014-2015-2016 de dicho festival en diversas producciones.
    Ha cantado bajo la batuta de reconocidos directores como Enrique Patrón de Rueda, Armando Pesqueira, Guido Maria Guida, José Luis Castillo, Lanfranco Marcelletti, Gordon Campbell y con algunas de las orquestas más importantes del México como la Sinfónica Sinaloa de las Artes, Sinfónica de Chihuahua, Filarmónica de Chihuahua, Sinfónica Nacional, de Cámara de Bellas Artes, del Teatro de Bellas Artes y Sinfónica de Xalapa, entre otras.
    Como parte importante en su preparación, ha tomado Clases Magistrales con importantes maestros entre quienes se cuentan Rogelio Riojas, Marioara Triffan, Enrique Patrón de Rueda, Armando Mora, Carlos Serrano, Maureen O’Fliyng, André Dos Santos, Teresa Rodríguez y Danielle Orlando, en las ciudades de Chicago, Houston, Filadelfia y Nueva York. Actualmente sigue su preparación vocal y estudio de repertorio con el tenor internacional Frank Lopardo en la ciudad de Nueva York.

Genaro Sulvarán, Barítono

Genaro Sulvarán , Barítono

En 1999 debutó en el Metropolitan Opera House de Nueva York como el Conte di Luna para «Il Trovatore» de Verdi. A partir de entonces su carrera internacional lo ha llevado a cantar los principales roles de barítono en numerosas óperas de Wagner, Verdi, Puccini, Giordano, Bizet, Ponchielli, Mascagni, Mozart y muchos autores más.
    Sus exitosas actuaciones se han dado en los teatros más importantes de Sudamérica (Buenos Aires, Río de Janeiro y Bogotá), Italia, España, Inglaterra, Polonia, Francia, Hong Kong, Puerto Rico y Estados Unidos (Kalamazoo, Seattle y Nueva York), entre otros. En 1997 participó junto a Plácido Domingo en el Concierto de Gala ofrecido por la Presidencia de México en el Palacio de Bellas Artes, a los Reyes de España. En octubre de 2004 realizó la grabación de «La Traviata» con Cristina Gallardo-Domas en el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, para la RTV Española.
    Sus aclamadas representaciones como Scarpia en «Tosca» y como Rigoletto (papel de enorme contenido dramático y de gran demanda vocal e histriónica) han confirmado su poderío vocal y actoral en diversos centros musicales de renombre mundial, incluyendo México. El abril de 2013, «Nabucco» de Verdi marcó su gira de representaciones en París, en la Ópera de Massy. Le sucedieron giras con Réquiem de Verdi para culminar con el titánico rol principal para «El holandés errante» de Wagner, en el Palacio de Bellas Artes de México y Festival Internacional Cervantino en Guanajuato. Realizó en febrero y marzo de 2014 gira de representaciones con «Rigoletto» en el Teatro Principal de Palma de Mallorca, «Tosca» en Puebla; «Pagliacci» en Tijuana, Culiacán y Mochis; «Carmen» en Tampico, Ciudad Victoria, Torreón y Zamora. Recientemente canto y grabó las óperas «Florencia en el Amazonas» y «Salsipuedes» de Daniel Catán, y llevó a efecto una gira con «Pagliacci» y «Cavalleria Rusticana» en varias plazas públicas del país, para más 5 mil personas.
Algunas críticas:
«La actuación de Genaro Sulvarán en el rol titular fue una confirmación de la calidad que había dejado establecida en esta plaza. Su ‘Cortiggiani’ fue de gran poder dramático y vocal….» (Claridad, San Juan Puerto Rico).
«Sulvarán fue un Amonasro poderoso y seguro, con presencia física y buena voz.» (La Vanguardia, Barcelona)
«Sulvaran’s dark-toned baritone was well-suited to the role, he was an efecctive actor.» (Seattle Times)
«Genaro Sulvarán, de impecable competencia técnica en la franja central de su voz y envidiable resistencia física.» (Folha de Sao Paulo).

L.A. Daiku

L.A. Daiku

ELos Ángeles Daiku es un coro mixto de estadounidenses en su mayoría japonés, dedicados a difundir el mensaje de paz y hermandad en todo el mundo a través de la música coral. La palabra «Daiku» en japonés se traduce como «número 9» en inglés, lo que refleja la pieza la firma de la organización, la Novena Sinfonía de Beethoven.
    La importancia de esta pieza para los japoneses se remonta a 1918 cuando, al final de la Primera Guerra Mundial, un coro compuesto por prisioneros de guerra alemanes realizó el Daiku para sus captores japoneses como un medio de expresar su gratitud por ser tratados con dignidad y respeto durante su internamento. Desde entonces, los japoneses han realizado esta pieza en recuerdo de la época en que las naciones rivales dejaron de lado sus diferencias y celebraron la hermandad universal que es el tema de la Novena Sinfonía de Beethoven.
    La misión de Los Ángeles Daiku es continuar con esta tradición para asegurar que la idea de hermandad universal no sea olvidada. Para lograr esta misión, durante diez años, Los Ángeles Daiku ha estado realizando la Novena, obra maestra coral de Beethoven y otras obras maestras corales a menudo uniéndose a otras organizaciones similares a nivel local y en todo el mundo, particularmente en Japón. L.A. Daiku está dirigido desde el inicio por el Dr. Jeffrey Bernstein, quien fue calificado en el nivel más alto entre los cientos de directores de coros de la comunidad estadounidense.
Jeffrey Bernstein, director
Director, compositor y pianista radicado en el sur de California. Es director artístico fundador de Pasadena Master Chorale, un coro voluntario de la comunidad, y director artístico de Daiku Los Ángeles. Anteriormente se desempeñó como director artístico de Hollywood Master Chorale y director asistente de la Sinfónica de Pasadena. Dirigió más de 25 producciones profesionales y se desempeñó como director musical asociado de la compañía de giras nacionales de CATS. Bernstein ha dirigido coros en catorce giras por tres continentes. En Boston ha dirigido La Pasión de San Juan, en Rumania La Creación de Haydn y fue director invitado de la Orquesta de Cámara de Los Angeles. Ha lanzado cuatro álbumes de música original para piano además de haber recibido reconocimientos internacionales y nacionales tales como el Premio Alumni Ventures de la Escuela de Música de Yale (2013) entre otros reconocimientos.

Camerata Coral de la Facultad de Música UV

Camerata Coral de la Facultad de Música UV

Su integración obedece a una necesidad manifiesta por los estudiantes de la misma institución conscientes de que la práctica de esta disciplina complementa de buena forma su preparación artística. Un grupo de estudiantes se acercó al maestro Eugenius Sleziak, en 1994, para solicitar su colaboración y ayuda en la integración de este conjunto. Una de las satisfacciones iniciales fue su participación con la Orquesta Sinfónica de Minería en el Réquiem de Berlioz, en 1994, en la sala Nezahualcóyotl de la Ciudad de México.
    Con la Orquesta Sinfónica de Xalapa ha participado en obras como la segunda suite de Dafne y Cloe de Ravel, Sinfonía Hidalgo de Bernal Jiménez, Segunda y Octava sinfonía de Mahler, Novena sinfonía de Beethoven, Gurrelieder y Un sobreviviente de Varsovia de Schoenberg además del Réquiem de Verdi. Con la Filarmónica de Boca del Río es esta la segunda ocasión que participan con la Sinfonía No. 9 de Beethoven.
    Actualmente su repertorio incluye obras «a capella» de los más diversos estilos y periodos y se ha enriquecido con las principales obras del repertorio sinfónico-vocal. En la dirección de este conjunto el maestro Rubén Barrientos Calderón sucedió a Sleziak y desde septiembre del 2017 encabeza la Camerata Coral el maestro Abdiel Josafat García Melo.
Abdiel Josafat García Melo, director
Director coral, pianista y Educador Musical. Es el primer graduado con mención honorífica del postgrado en Dirección Coral en la UV. Actualmente es director del Coro de la Universidad Veracruzana y de la Camerata Coral de la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana.
    Cuenta con una amplia experiencia como director asistente y director de coros. Ha participado como colaborador y director de agrupaciones corales en prestigiosos festivales culturales y corales entre los que destacan, «Junio Musical», «Cumbre Tajín», «Hay Festival», Festival Internacional de Coros de Yucatán (2009 y 2012), IV Festival Internacional de Coros de Cámara Estado de México (2011), I Festival Internacional de Coros «Tlaxcala Canta» (2012), Festival Internacional «Camerata 21» (2012), Festival de Música Sacra (2012), Festival «Tlacotalpan Vive» (2012) entre muchos otros.
    Ha estudiado dirección coral bajo la guía de maestros como Werner Pfaff, Josep Ptrats Llado, Sergio Cárdenas, Jorge Medina, Eugenius Sleziak, Leo Kraemer, Fernando Ávila, Jorma Panula, Carlos Fernández Aransay, Víctor Alarcón, Gerald King, Enríque Bátiz, Leonardo Gasparini y Humberto Robles.
    Por su trabajo ha recibido reconocimientos y premios en Veracruz, Jalisco y Ciudad de México. Ha sido también becario del PECDAV (2012), CONACYT (2014) e IBERMUSICAS (2014).

Notas al programa

 Ludwig Van Beethoven (1770-1827)

Ludwig Van Beethoven
(1770-1827)


Sinfonía No. 1 en Do mayor

Esta obra marca el inicio del periplo creador del Genio de Bonn sobre la forma derivada del estilo galante superado hacia finales del siglo XVII, cuya madurez se dio en proceso evolutivo extendido hasta mediados de la centuria siguiente. Los compositores de la llamada «Primera escuela de Viena» (Mozart, Haydn y Beethoven) dieron los pasos necesarios para para elevar a la Sinfonía hacia horizontes jamás vislumbrados y fue a Beethoven a quien correspondió establecerla como uno de los más sólidos cimientos para el Romanticismo decimonónico.
    En su Primera sinfonía, Beethoven aporta la prefiguración de los elementos que habrían de ser característicos en sus creaciones venideras: momentos contrastantes que pasan de la sombría introspección al tenso y patético apasionamiento. De hecho, el movimiento lento se establece como el ejercicio previo al abordaje de los que habrá de mostrar en las Sinfonías 3 («Heroica») y 7, a lo que se sumará el Scherzo ligero y vivaz, en un pasaje innovador que en adelante ocuparía el lugar del Menuetto que marcaba la tradición clasicista. Beethoven ingresaba con mano firme y paso seguro hacia renglones para él novedosos.
    No tenemos a la mano los datos que nos indiquen cuándo inició su trabajo sobre esta obra, aunque se supone que la terminó en 1795, ya que los últimos apuntes en la partitura así lo indican. La instrumentación incluye maderas «a dos» –flautas, oboes, clarinetes y fagotes– con dos cornos, dos trompetas, timbales y cuerdas. Fue estrenada el 2 de abril de 1800 en el Burgtheater de Viena, cuando el compositor contaba con 30 años de edad y comenzaba la tortura de la sordera que se manifestaba a cada día con más intensidad. Al año siguiente se atrevió a confiar a algunos amigos el mal que le aquejaba.
    Desde el inicio mismo de la Sinfonía 1, el público detectó que se enfrentaba a una creación novedosa: un inicio distanciado de la tonalidad central (procedimiento que, sin embargo, había sido trabajado ya por compositores como Haydn), la ausencia del Menuetto, abundantes modulaciones y dinámica por momentos demasiado briosa para el gusto de los vieneses. Se antoja natural que una creación como la que nos ocupa haya sido recibida con escaso entusiasmo y frialdad, con críticas que le calificaban como «una imitación de Haydn llevada al absurdo». Habría de hacerse necesario el paso del tiempo y repetidas audiciones para ser apreciada como lo que representa: el lúcido y poderoso punto de partida para las ocho compañeras de catálogo que Beethoven habría de producir más tarde.


Sinfonía No. 9, «Coral»

En 1817 la Sociedad Filarmónica Real de Londres encargó a Beethoven una nueva sinfonía y para cumplir echó mano de apuntes que databan de 1811. Desde 1818, mientras trabajaba sobre su Missa Solemnis, tenía en mente otras dos sinfonías, una de ellas con un final coral. Pero en 1822 la sociedad londinense le recordó el encargo y Beethoven se vio en el compromiso de acelerar su trabajo para cumplir la encomienda. Los bocetos preparados para una partitura orquestal ya habían sido empleados en su Cuarteto Op. 132, de modo que no tuvo alternativa y se vio en el compromiso de echar mano del material preparado para la sinfonía con final cantado.
    Desde 1793 y con apenas 22 años de edad, Beethoven había considerado seriamente incluir el texto «An die Freude» de Friedrich Schiller (1759-1805) en alguna de sus partituras. Una redacción altamente inspiradora merecía un esquema sonoro monumental, pero para aquella recurrente idea no encontraba el formato adecuado. Solo hasta 1823, cuando la que sería su Novena sinfonía mostraba contornos de grandiosidad y magnificencia, se vislumbró el marco musical adecuado para la Oda de Schiller.
    En la Novena, las proporciones de enorme originalidad no se dan sólo en el último movimiento. El inicio mismo es tan sorprendente que se estableció como un modelo seguido por compositores posteriores y a lo largo de casi un siglo; un trémolo misterioso e indefinido en que el tema principal no es presentado de inmediato sino hasta bien avanzado el fragmento.
    El Scherzo pasó a ser el segundo movimiento en lugar del tercero. Inicia con cuatro compases dialogados entre cuerdas y timbales, y se desarrolla a manera de ensayo sobre una sola figura rítmica. El tercer tiempo es, básicamente, una larga y tranquila melodía cuyas variaciones alternan con otro tema complementario, todo lo cual prepara la irrupción del movimiento que contiene la «Oda a la alegría».
    Sobre el fragmento final, una vez que la orquesta presentó la sencilla y conmovedora melodía central que desemboca en una compleja fuga, el barítono emerge con las palabras: «Amigos, estos sonidos no. Entonemos algo más agradable y lleno de alegría». Luego canta el tema previamente presentado por la orquesta, seguido del coro y de los otros solistas. Sigue el Vivace en forma de marcha, sobre la que canta el tenor antes de la irrupción de otra agitada fuga en que predomina el tema enunciado por el barítono. Al interrumpirse este momento, el coro aborda enérgicamente el texto de la «Oda a la alegría» apoyado por ágiles figuras enunciadas desde la cuerda. Viene después el Andante maestoso, con participación de la sección masculina del coro y respaldo de trombones. Solistas y coro alternarán con un tema nuevo antes de dar paso al cuarteto vocal en una compleja sección, previa al momento en que todos se precipitarán hacia el jubiloso e imponente final.
    La obra se estrenó el 7 de mayo de 1824, en el Kärntnertortheater de Viena, con la obertura «La consagración de la casa» y tres fragmentos de la Missa Solemnis.
Traducción de la Oda a la Alegría, sobre texto de Friedrich Schiller
¡Oh amigos, dejemos esos tonos!
¡Entonemos cantos más agradables y llenos de alegría!
¡Alegría! ¡Alegría!

¡Alegría, hermoso destello de los dioses,
hija del Elíseo!
Ebrios de entusiasmo entramos,
diosa celestial, en tu santuario.
Tu hechizo une de nuevo
lo que la acerba costumbre había separado;
todos los hombres vuelven a ser hermanos
allí donde tu suave ala se posa.

Aquel a que la suerte ha concedido
una amistad verdadera,
quien haya conquistado a una hermosa mujer,
que sume su júbilo al nuestro.
Aún aquel que pueda llamar suya
siquiera a un alma sobre la tierra.
Más quien ni siquiera esto haya logrado,
que se aleje llorando de esta hermandad.

Todos beben de alegría
en el seno de la Naturaleza.
Los buenos, los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio besos y vino,
y un amigo fiel hasta la muerte;
lujuria por la vida le fue concedida al gusano
y al querubín la contemplación de Dios.
¡Ante Dios!

Gozosos como vuelan sus soles
a través del formidable espacio celeste,
corred así, hermanos, por vuestro camino alegres
como el héroe hacia la victoria.

¡Abrazaos millones de criaturas!
¡Que un beso una al mundo entero!
Hermanos, sobre la bóveda estrellada
debe habitar un Padre amoroso.

¿Os postráis, millones de criaturas?
¿No presientes, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo más arriba de la bóveda celeste
¡Sobre las estrellas ha de habitar!