PROGRAMA VI

Segunda Temporada 2019

ORQUESTA FILARMÓNICA DE
BOCA DEL RÍO

 

Jorge Mester Director Artístico

Viernes 22 de noviembre, 20:00 horas.
Foro Boca

PROGRAMA VI

Paul Hindemith
Sinfonía «Matías el pintor»
-Concierto angelical
-Sepultura
-La tentación de San Antonio

Duración aproximada: 27 minutos

INTERMEDIO

Piotr Ilich Chaikovski
Sinfonía No. 6 en Si menor, Op. 74, «Patética»
-Adagio-Allegro ma non troppo
-Allegretto con grazia
-Allegro molto vivace
-Finale: Adagio lamentoso-Andante

Duración aproximada: 50 minutos

Lior Shambadal, Director huésped

LIOR SHAMBADAL

Lior Shambadal Director Huésped

Actual Director Principal de la Orquesta Sinfónica de Berlín, cargo que ocupa desde 1997, mantiene intensa carrera como invitado en Europa, Asia, Israel y América del Sur. Desde 2008 es Director Invitado Principal de la Sinfónica Amber Sound de Liepāja, en Letonia, y de la Sinfónica del Conservatorio Central de Música de Chengdu, en la provincia china de Sichuan. Entre 2000 y 2003 fue titular de la Sinfónica RTV en Liubliana, Eslovenia, y con la misma realizó giras artísticas hacia Alemania, Italia, Austria y Suiza. En 1980 fue nombrado Director Principal de la Orquesta Sinfónica de Haifa, y de 1986 a 1993 dirigió la Orquesta de Cámara de Kibbutz en Tel Aviv, con la que recorrió regularmente Europa. Fue fundador del conjunto Musica Nova en Tel Aviv y dirigió a The Mendelssohn Players en Berlín, ensamble integrado por los principales integrantes de las mejores orquestas de la ciudad.
    Su repertorio de ópera incluye más de 40 obras, así como estrenos mundiales en los que se incluyen «Gesualdo» de Franz Hummel y «Kirisk» de Margret Wolf. De 1993 a 2000 fue Director Musical del Teatro Pfalz en Kaiserslautern, Alemania, donde dirigió más de 600 conciertos incluidos los inaugurales del nuevo teatro. También actuó con la Ópera de Ontario, en Canadá, y dirigió producciones de ópera en Israel. Ha emprendido varios proyectos especiales de ópera, incluidas “Una vida por el zar” de Glinka, en colaboración con el Teatro Bolshoi de Moscú, y una nueva versión de JMozart y Salieri» de Rimsky-Korsakov.
    Regularmente imparte por todo el mundo clases magistrales de dirección e interpretación, así como de lieder para cantantes. Comprometido con el apoyo hacia artistas jóvenes, financia becas anuales para los familiares de artistas fallecidos, como las de Daniel Benyamini, quien fuera violinista en la Orquesta Filarmónica de Israel y miembro del Cuarteto Tel Aviv, y Mishel Piastro (Concertino en la Filarmónica de Nueva York y asistente de dirección de Arturo Toscanini). Es responsable de la selección para los premios mediante becas anuales patrocinados por la Fundación IBM en San Gemini. Shambadal nació en Tel Aviv, donde estudió viola, trombón, composición (con Sergiu Natra) y dirección. Su perfeccionamiento le condujo hacia el Mozarteum de Salzburgo, donde trabajó con Carl Melles. Después de mudarse a Viena, recibió instrucciones de directores tan aclamados como Hans Swarowsky, Carlo Mario Giulini, Igor Markevitch, Sergiu Celibidache y Franco Ferrara. Más tarde amplió sus estudios en otras áreas, como música electrónica y composición, bajo la tutela de Witold Lutoslawski y Henri Dutilleaux (en Francia), así como Fenomenología Musical en la Facultad de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz, Alemania. Es también prolífico compositor que ha cumplido encargos procedentes de muchas orquestas, entre ellas la Filarmónica de Israel. Su creatividad se distribuye en una gama que abarca música de cámara, canciones y piezas para orquesta.

Notas al programa

  Paul Hindemith (1770-1827)Picture Alliance/Robert Lebeck

Paul Hindemith
(1895-1963)


Sinfonía «Matías el pintor»

Matthias Grünewald fue un pintor alemán renacentista que nació hacia el último tercio del siglo XIII y sus primeros trabajos datan de inicios del siglo siguiente. Su obra es fundamentalmente religiosa y se caracteriza por escenas plenas en dramatismo aunque con interesante tratamiento sobre los colores. Fue autor del célebre retablo de Isenheim, elaborado entre 1512 y 1516, conformado por nueve paneles que, abiertos, alcanzan dimensiones monumentales y que se exhibe en el Museo de Unterlinden de Colmar, en Alsacia. Murió en Hallé, en 1528.
    La obra de Hindemith que se interpreta en esta jornada se deriva directamente de los esbozos que escribía para una ópera sobre la vida de Grünewald con el nombre de “Mathis der Maler” (Matías el pintor). La sugerencia partió del director de orquesta Wilhelm Furtwängler, quien solicitó a Hindemith una nueva obra para presentarla en gira de conciertos con la Filarmónica de Berlín, de la que era titular. El compositor tenía adelantados algunos fragmentos que deseaba utilizar como material para algunas escenas de la ópera y como interludios. Así surgió la sinfonía “Matías el pintor” que Furtwängler y la Filarmónica de Berlín estrenaron la noche del 12 de marzo de 1934.
    Aunque la partitura fue bien recibida, fue la época en que Hindemith debió soportar las diatribas y condenas de que le hizo víctima el régimen nazi, al acusarlo de componer “música degenerada” y reprobar su matrimonio con una mujer judía.
    Por otra parte, la trama de la ópera apunta hacia la turbulenta época que resultó en el marco de circunstancias para que Grünewald pusiera de manifiesto su visión estética, por encima de las consideraciones políticas. Aunque este drama es contemplado hoy como una observación de orden espiritual, fue prohibido porque los funcionarios del Tercer Reich le consideraron “ideológicamente agresivo”. Debía estrenarse en Berlín en 1934, pero la primera representación de esta ópera se llevó a efecto cuatro años después en Zúrich, Suiza, con dirección de Furtwängler. Volviendo a la Sinfonía, en su primer movimiento se representa al grupo de ángeles músicos que interpretan para la Virgen y el niño, sección del retablo que se ubica en las alas externas. El segundo es la impresionante imagen de Cristo al ser depositado en la sepultura ante la mirada doliente de la Virgen. El final se inspiró en la imagen que se descubre cuando son desplegadas las alas interiores del retablo y muestra a San Antonio acosado por los demonios.
    Nacido en Hanau, Alemania, Hindemith se distinguió como un niño de notorias cualidades para la interpretación en el violín, y ocupó un lugar destacado en la Orquesta de la Ópera de Frankfurt y con el Cuarteto Rebner desde el año 1914. Reclutado por las fuerzas armadas en septiembre de 1917, el mismo músico redactó que de las misiones militares durante la Primera Guerra Mundial resultó ileso apenas “por milagro”.
    Con el paso del tiempo, después de fungir como organizador en el célebre Festival de Donaueschingen (donde promocionó la obra de diversos compositores vanguardistas, como Anton Webern y Arnold Schoenberg) y varias incursiones como ejecutante de viola hacia Estados Unidos, su relación con el nazismo se tornó difícil y pronto fue acusado de crear “música degenerada” (“Entartete Musik”, su designación en alemán), aunque algunos funcionarios germanos le defendieron denodadamente y consideraron que su creatividad bien podría encuadrarse en el contexto de la música nacionalista, por sus claras referencias hacia las formas folklóricas y tradicionales.
    Cansado de los señalamientos y unido en matrimonio con una mujer de ascendencia judía, Hindemith decidió emigrar a Suiza, primero, y después hacia Estados Unidos, donde se hizo profesor de numerosos talentos. Regresó a Alemania años más tarde y, totalmente reivindicado, falleció en Frankfurt a los 68 años de edad.

Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893)last.fm

Piotr Ilich Chaikovski
(1840-1893)


Sinfonía No. 6, «Patética»

La creación de esta Sinfonía se ubica hacia la parte final de la existencia de Tchaikovsky y en uno de los períodos más amargos de su periplo creador. En diciembre de 1890, el compositor recibió un duro golpe que le afectó el resto de sus días, cuando la viuda Nadezhda von Meck, su mecenas durante un período de más de doce años, le retiró el subsidio financiero argumentando una inexistente quiebra y se negó a responder las misivas del músico, luego de mantener una nutrida correspondencia durante todo ese tiempo.
    El reconocimiento incondicional por parte de la viuda hizo que aquella ayuda monetaria fuera tan cuantiosa y consistente que, de hecho, permitió a Tchaikovsky escribir muchas de las mejores obras de su catálogo. Es conveniente recordar que dama y músico sostuvieron una extraña comunicación epistolar, con redacciones por demás interesantes y colmadas de admiración mutua. Jamás se conocieron personalmente y se dice que alguna reunión social coincidieron ambos, pero cuando el músico se enteró de la presencia de Nadezhda, salió precipitadamente de la fiesta. Para distraerse de semejante desaguisado, en 1891 el compositor aceptó la invitación para viajar a Nueva York y dirigir cuatro conciertos durante los festejos de inauguración del Music Hall (más tarde denominado Carnegie Hall). Después de dirigir en Filadelfia y Baltimore, regresó a Rusia y escribió su ópera «Iolanta»; en 1892 escribió la música para el ballet “El Cascanueces” y, en 1893, el Concierto 3 para piano y la Sinfonía número 6.
    La Sexta, observada como una de sus creaciones más personales y expresivas, fue recibida fríamente por el público la noche de su estreno, el 28 de octubre. Nueve días después, el compositor estaba muerto. Semejante circunstancia, combinada con la atmósfera angustiante y pesimista que se respira a lo largo de toda la Sinfonía, así como el hecho de que el músico ingiriera –se supone que deliberadamente– una vaso de agua contaminada por el virus del cólera, le han valido el título de “La Sinfonía del suicidio”. Por otra parte, es de suponerse que Tchaikovsky guardaba conciencia de que se trataba de uno de sus últimos trabajos y en el mismo depositó lo mejor de su talento. «Es mi obra más amada, la más personal», solía decir de la Sinfonía «Patética», como una manifestación de aprecio que no se le conocía desde la número 4, escrita precisamente cuando la señora Von Meck hizo las primeras aportaciones de su mecenazgo.
    Desde el primer movimiento, el inicio en Adagio conduce al escucha hacia la zozobra de un espíritu emocionalmente desequilibrado y titubeante, antes de ser sacudido por la violenta irrupción del Allegro. Vendrán un Allegro con grazia y una marcha que avanza con arrasador poderío, antes del movimiento final.
    El Adagio lamentoso es un fragmento de amarga desolación que nos aporta la idea del acatamiento hacia un fatal destino. Como la más dramática claudicación, no muestra un detalle mínimo de rebeldía y se da mediante una música que se disuelve entre las sombras de la desesperanza. Después de la muerte de su autor, la Sinfonía “Patética” fue observada con una especie de morbosa curiosidad y seguramente esto contribuyó a su rápida difusión mundial y a su merecido reconocimiento como lo mejor de la producción de este autor ruso. Por otra parte, el subtítulo fue idea de su hermano Modest (1850-1916), a quien se deben los libretos para las óperas “La dama de picas” y «Iolanta» de Piotr, así como para la «Francesca da Rimini» de Rachmaninov.

Jorge Vázquez Pacheco